Transforma tu vida en solo un invierno
Un invierno de sacrificio. Una vida entera de capacidad. Así es como pasé de no poder correr con mis hijos a no tener límites.
Una de las cosas a las que aspiro en la vida es intentar mejorar lo que ya he hecho e intentar ajustar las cosas de cara al futuro para obtener mejores resultados con un riesgo mínimo. Nada está exento de riesgo, y cada medicación tiene sus propios riesgos.
Para mí, quería ser la persona que era antes, y quería hacerlo en un invierno. Lo conseguí. Ahora puedo hacer todo lo que quiera. Puedo correr con mis hijos. Puedo perseguirlos. Puedo hacer todas las cosas que quería hacer sacrificando un invierno y sacrificándome enormemente para que ocurriera.
Todo lo que hice fue trabajar, caminar y levantar pesas. Eso es todo. La cantidad de tiempo que pasé con mi familia durante ese invierno fue mínima. Pero sabía que si hacía eso, ahora sería capaz de pasar mucho más tiempo con ellos al otro lado de ese sacrificio.