Qué me hizo cambiar de opinión sobre Muse
El trabajo en el navegador, la organización de canales, la ayuda con mi web y las conexiones con GitHub me dieron un motivo más claro para usar Muse junto a mis otras herramientas de IA.

Al principio descarté Muse porque no le estaba encontrando mucha utilidad. En mi directo del 21 de octubre volví a hablar de aquella opinión, pero desde otra perspectiva: las tareas prácticas estaban empezando a mostrarme su valor con mucha más claridad.
El cambio llegó al encontrarle un sitio en trabajos que ya necesitaba hacer: poner en orden la información de los canales, ayudarme con mi web, realizar tareas en el navegador y conectarse a repositorios. Esos ejemplos me resultaron más útiles que tratarlo como otro chatbot al que comparar de forma aislada.
Primero tuve que aclararme con las aplicaciones de escritorio
Parte de mi frustración inicial se debía a que había estado usando dos aplicaciones de escritorio diferentes: Muse y Meta AI. En el directo expliqué que había confundido sus funciones y que me había encontrado con problemas de compatibilidad al intentar que la configuración funcionara en mi Mac.
Una vez que tuve la aplicación de Muse instalada y funcionando, conté con una base más clara para valorar lo que podía hacer. Eso cambió la experiencia que estaba evaluando. También reforzó la importancia de la aplicación que rodea al modelo: unas interfaces parecidas no ofrecen necesariamente las mismas herramientas.
El trabajo en el navegador le dio un papel práctico
Uno de los ejemplos que comenté fue poner en orden la información de un canal de Twitch para que fuera pertinente. También describí cómo utilizaba Muse para ayudarme con mi web y con otras tareas en el navegador.
Son el tipo de trabajos que hacen útil a un asistente en una semana cualquiera. Hay información que actualizar, una página con la que trabajar o una tarea que se realiza dentro de un servicio existente. Tener un asistente que pueda participar en ese trabajo me da una razón para volver a utilizarlo.
No estaba presentando Muse como un sustituto de todas las demás herramientas. Seguía teniendo motivos para usar otros modelos en trabajos más exigentes. La cuestión era que Muse se había ganado un lugar más práctico entre mis herramientas del que le había concedido en mi valoración anterior.
Las conexiones con GitHub ampliaron las posibilidades
Más adelante en el directo hablé de la posibilidad de conectar Muse a repositorios de GitHub, algo que no había podido hacer cuando lo probé por primera vez.
Para alguien que trabaja con sitios web y proyectos de software, el acceso a repositorios es una incorporación importante. Conecta al asistente con un lugar donde el trabajo ya está, en vez de dejar cada interacción desconectada del proyecto.
Ese fue uno de los motivos por los que quise revisar mi opinión. La experiencia que estaba teniendo en octubre ofrecía conexiones que antes había echado en falta.
Las peticiones cotidianas también importan
También expliqué que le había pedido a Muse que estuviera pendiente de un visor Quest por debajo de un límite de precio, después de perderme una oferta anterior. Es una petición distinta de trabajar en un repositorio, pero forma parte de la misma idea: un asistente debería ser útil más allá de la programación.
Una oferta posterior no demuestra que mi petición provocara un cambio de precio, y el ejemplo tampoco confirma que se entregara una alerta. Lo que sí muestra es el tipo de tarea cotidiana para la que estaba pidiendo ayuda al asistente.
Un lugar más útil en mi forma de trabajar
Mi nueva opinión era sencilla: había subestimado Muse. Las tareas en el navegador, el mantenimiento de canales, la ayuda con la web y las conexiones con repositorios le daban más valor práctico para mí del que había reconocido al principio.
Esta es una instantánea de mi experiencia en aquel directo, no una promesa de que todas las cuentas, versiones de la aplicación o páginas web se comporten igual. Puedes ver la conversación sobre Muse a partir del minuto 18 aproximadamente o saltar a los ejemplos de repositorios y tareas cotidianas.